Guía turística de Grecia, del mito a la realidad
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Argólida

MICENAS

El THOLOS MICÉNICO

La palabra griega «tholos» se aplica a los templos de planta circular y también a las grandes sepulturas micénicas subterráneas abovedadas.

Hay nueve «tholoi» alrededor de la ciudadela de Micenas y cinco más en el resto de la Argólida.

El «tholos» micénico consta de una vía rectilínea de acceso a cielo abierto llamada «dromos» bordeada por altos muros de piedra que conduce a una gran puerta que da acceso a una sala circular con falsa cúpula que alberga las sepulturas.

La falsa bóveda se construía mediante la superposición de hileras concéntricas de sillares de piedra que se van estrechando a medida que aumenta la altura, por lo que la presión que ejerce el peso de la bóveda se distribuye de forma vertical y no oblicua, como en una verdadera bóveda.

La estabilidad de la construcción viene dada por los materiales que cubren la cúpula que está completamente enterrada. Se iban disponiendo terraplenes alrededor del «tholos» conforme avanzaba la construcción. Así completamente enterrada bajo un túmulo de tierra la falsa cúpula quedaba sometida a una presión homogénea en toda su superficie exterior lo que le proporcionaba cohesión y resistencia, impidiendo su desplazamiento. En caso de que la erosión eliminara este aporte adicional de tierra, se produciría su colapso, como ha ocurrido en varios «tholoi».

Tras el entierro se llenaba el «dromos» con tierra y la sepultura real desaparecía a los ojos de los hombres.

Hasta los romanos, trece siglos después, los tholos micénicos fueron las más amplias construcciones abovedadas sin soporte intermedio construidas en la antigüedad.

TESORO DE ATREO

En Micenas se construyeron nueve «tholoi» al sur de la ciudad, fuera de las murallas.

El más amplio es el que Schliemann denominó «Tesoro de Atreo» porque se lo atribuyó a Atreo, padre del rey Agamenón, jefe de los aqueos (griegos) en la guerra de Troya.
Está datado en el siglo XIII a. C.

Su «dromos» mide 36 metros de largo por 6 de ancho. Da acceso a una monumental puerta de 5,4 metros de altura rematada por un dintel monolítico de 1,4 metros de espesor que pesa 120 toneladas.

Su interior está compuesto por dos cámaras.
La cámara principal es circular, tiene 14,5 metros de diámetro y su falsa bóveda está formada por 33 hileras concéntricas de sillares de piedra que se van estrechando a medida que aumenta la altura. El vértice de la cúpula tiene una altura de 13,2 metros.
Al lado de esta cámara principal se abre una cámara lateral, o cámara de enterramiento, de forma cúbica y tamaño más pequeño.